Si preguntamos a cualquiera cuál es la ciudad de la luz, pocos dudarán al dar la respuesta. París no es sólo la capital de Francia sino que es uno de los lugares de ensueño al que muchas personas de alrededor del mundo desean viajar. No en vano París es la quinta ciudad más grande del continente europeo y uno de los núcleos más importantes de Europa.

Esta urbe recibe nada menos que una media de 42 millones de turistas al año, lo que la convierte en el destino de vacaciones por excelencia a nivel mundial. Una de las razones es la gran cantidad de monumento que alberga: la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, los Campos Elíseos, la Basílica del Sagrado Corazón, el Panteón, la Catedral de Notre Dame, el Louvre ( el museo más visitado del mundo) o el barrio de Montmartre, entre muchos otros.

parísParís permite mezclar tranquilos paseos junto al rio Sena, horas perdidas entre sus barrios con más historia y visitas culturales a los puntos más icónicos de la arquitectura urbana. Las alternativas en cuanto a rutas por la ciudad son diversas. Cuando se visita por primera vez esta ciudad, hay puntos que son ineludibles. Un desayuno en la plaza Abbesses para luego admirar las vistas del Sagrado Corazón será un buen comienzo si su visita tiene un tono de romanticismo.Tras visitar la Torre Eiffel podemos llegar a Notre Dame a lomos del Sena en uno de los barcos que encontraremos amarrados allí mismo. Por algo las riberas del Sena son consideradas como Patrimonio de la Humanidad desde 1991.

A nivel arquitectónico, hay que saber que el estilo gótico tiene su origen en la región de París. El modernismo se instauró de la mano del Barón Haussmann quien hizo un plan urbanístico para remodelar la urbe y dotarla de amplias avenidas alineadas con los edificios neoclásicos. De hecho, la altura de los edificios viene determinada por la anchura de la calle. Este es sólo un ejemplo del esfuerzo que se pone por parte de las autoridades para preservar el pasado histórico de París.

Una visita curiosa y que puede resultar entretenida para toda la familia son los paseos por los decorados de películas rodadas en París. Todos los años la capital acoge unos 900 rodajes y algunos de ellos acaban por convertir a la ciudad en el eje central del film. Amelie o Moulin Rouge son un buen ejemplo de ello.

Otra alternativa es realizar una ruta por los cementerios de la ciudad. Panteones monumentales así como las tumbas de personajes históricos también resultan atractivos para un gran número de turistas. Todos los camposantos de París tienen algo de interés pero el más llamativo es el de las Catacumbas. También es conocido como el Panteón y tiene una serie de túneles y habitáculos subterráneos que pueden ser recorridos.

Por lo que se refiere a la gastronomía, la francesa está considerada como una de las mejores del mundo. La dieta que allí se sigue es rica y variada por eso el visitante no encontrará problemas a la hora de comer. De los platos más típicos destaca el foie-gras, los caracoles, el queso, las quiches, el brioche, las crepes o el ratatouille (un pisto de berenjena, tomate, calabacín, pimientos y albahaca).

Sea de la duración que sea, un fin de semana o una estancia de 15 días, París es un lugar que no dejará indiferente a quien lo visite. Las opciones son amplísimas y por muchas veces que se viaje a esta ciudad, siempre encontraremos algo nuevo con lo que sorprendernos. ¡París brilla con luz propia!