<<Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en las dosis>>. La frase la popularizó el médico y astrólogo suizo conocido como Paracelso, y parece ser que muchos de los tratamientos estéticos que se utilizan en la actualidad la toman como base al pie de la letra. El veneno de serpiente o el veneno de abeja poseen extraordinarias propiedades embellecedoras, lo que ha hecho que se incluyan como ingredientes activos en muchas cremas y tratamientos rejuvenecedores.

El veneno ha tenido un papel importante en algunas etapas de la historia y los usos que se le ha dado han ido variando a lo largo del tiempo. Los primeros venenos empezaron a emplearse en la Edad Antigua con el objetivo de cazar. Gracias a ellos se conseguía asegurar la muerte de los animales y el aprovisionamiento era mucho más sencillo.

Ya entrados en la época del Imperio Romano las aplicaciones del veneno se sofisticaron para convertirse en un arma de asesinato. Aplicándose dosis en alimentos y bebidas se cometieron muchos crímenes para conseguir logros económicos y políticos. Esta práctica siguió llevándose a cabo en la Edad Media aunque fue también en ese tiempo cuando empezaron a desarrollarse algunos antídotos para frenar las consecuencias fatales de las sustancias venenosas.

De sobras es conocida la historia de los Borgia, una familia que ha quedado marcada por el empleo que hizo del veneno para poder promover a sus integrantes en la consecución de títulos nobiliarios. Arsénico y fósforo fueron sus letales aliados en una época en que era casi imposible probar que una muerte se había producido por envenenamiento.

En la actualidad el veneno ya no tiene finalidades de este tipo y los casos de intoxicación que se producen suelen ser accidentales. Además, como comentábamos al principio, la utilidad del veneno ha dado un giro drástico y hoy en día es uno de los componentes más solicitados en los tratamientos de belleza.

Bee VenomLa innovación más reciente viene de la mano del veneno de las abejas.  En España todavía es un terreno que explotar, pero este elemento ya lleva años utilizándose en medicina en países como Chile, Japón, Irán o Corea. La apiterapia, que es el nombre que recibe, ha saltado a los medios de comunicación por haberse revelado como el secreto de belleza de Kate Middleton el día de su boda.

El veneno de abeja se ha probado como un importante remedio para enfermedades como la artritis, la fibromialgia, el reúma, la esclerosis múltiple o el lupus. Sin embargo, lo que llama la atención de su efecto curativo es el cóctel de 80 sustancias depurativas, vasodilatadoras y antiinflamatorias. Si se aplica directamente en la piel con un tratamiento basado en las picaduras de abejas, la circulación de la sangre se ve favorecida y los vasos se dilatan, con lo que el efecto rejuvenecedor es inmediato.

También es posible disfrutar de los beneficios estéticos del veneno de abeja con las cremas que hay disponibles en el mercado y que contienen este componente en su formulación. Aplicándolas en rostro y cuello se consigue una mayor hidratación de la zona así como la regeneración de los tejidos y una amplia revitalización de los mismos.

Nunca antes las abejas nos habían parecido tan atractivas. Su veneno puede convertirse en tu mayor aliado para estar más guapa y radiante cada día, con la comodidad de aplicártelo desde casa. ¡Pruébalo!

Puedes ver este: vídeo sobre el veneno de abeja

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