La seguridad en carretera es uno de los principales objetivos tanto de las autoridades responsables como de los conductores. Lo más importante cuando estamos ante el volante es nuestra vida, y todas las medidas de precaución que se toman son pocas si de salvar el pellejo se trata. Ahora bien, también es cierto que en algunos casos hay determinados dispositivos que más que una vocación de protección, parece que la tengan de recaudación. Esa es una de las polémicas abiertas desde la implantación masiva de los radares en nuestro país, ya que son muchas las quejas que generan entre los conductores que los sufren.

Gracias a los radares, tanto móviles como fijos, se recaudan al año millones de euros que van a parar a las arcas del estado. En Catalunya y en el País Vasco es donde mayor presión sancionadora existe ya que son ambas comunidades las que acumulan el 31% de los radares que hay en España.  Es evidente que las multas se interponen por el incumplimiento de alguna de las normativas incluidas en la Ley de Tráfico, pero en algunas ocasiones el conductor se siente desangrado por la administración. Algunos de estos radares están ubicados en puntos estratégicos donde se sabe que algunos coches caerán en el error al pasar.

En el caso de Madrid, existen unos pocos radares que son los responsables de la mayor parte del dinero recaudado de las multas. Estos aparatos están colocados en zonas urbanas, interurbanas y también en autopistas, y ya sea porque su señalización no está muy visible o porque las velocidades a las que sancionan son bajas, estos radares son los que más multas interponen al año.

La M-30 en su punto kilométrico 16,5, bajo el puente del Paseo de Pontones. Este es un radar de nueva generación que puede sancionar a varios coches a la vez con independencia del carril en el que circulen. A continuación citamos las localizaciones de los radares fijos que están en la capital de España y en las autopistas que llevan de camino y que, viendo las estadísticas, son los reyes de las sanciones:

  • A-1 en el kilómetro 22,1, un radar con una limitación de velocidad de 120km/h
  • En la A-2también encontramos un dispositivo en el kilómetro 15 que sanciona a vehículos que superan los 80 km/h.
  • En la M-40 hay varios radares fijos. Uno de los que más sancionan es el situado en el punto kilométrico 52,8 (en sentido decreciente), a la altura de El Pardo y limitado a 100 km/h.
  • En la A-4encontramos otro radar limitado a 100 km/h justo en el punto kilométrico 13,3.
  • El túnel de la calle Costa Ricaes el encargado de cazar a todo aquel que circule a más de 50 km/h (velocidad a la que está limitada la vía). Dos radares son los que vigilan que los conductores se pasen de lo establecido.
  • En la M-50hay otro radar que es de los más odiados por los conductores de Madrid.  Está situado en la salida de la A-3, concretamente en el kilómetro 42,8.

No podemos olvidarnos de los radares móviles, aquellos que se van cambiando de emplazamiento y que están camuflados para pillar in fraganti a los que cometen ilegalidades en carretera. Lo cierto es que constituyen un gran peligro cuando se ubican en puntos muy transitados de la capital, como por ejemplo el Paseo de la Castellana, pero cumplen su función detectora porque al final del año son los responsables de un gran número de las sanciones al año.

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