Uno de los clásicos en los informativos del 1 de enero es la llegada del año nuevo y sus distintas celebraciones alrededor del mundo. En España estamos acostumbrados a recibirlo comiendo las uvas al son de las 12 campanadas pero, ¿qué tradiciones siguen en otros países?

Hay que tener en cuenta que en la mitad del planeta el  nuevo año llega en pleno verano, así que la estampa imaginaria que todos tenemos en mente donde no faltan la nieve, los abrigos y el chocolate caliente con churros, en otras regiones sería impensable. Como ocurre en Australia, donde el espectáculo de fuegos artificiales sobre el Sidney Opera House es una de las visiones más impresionantes del 31 de diciembre. La tradición marca que debe hacerse ruido con cualquier objeto: bocinas, cacerolas, campanas, silbatos… Todo sonido vale para a atraer a la buena suerte para el año entrante.

Otra de las ciudades más carismáticas y que más visitas recibe para el New Year’s Eve es Nueva York. Miles de personas se agolpan en Times Square para la cuenta atrás multitudinaria y ver como la gran bola de cristal baja para recibir al nuevo año. Globos, música, confeti y espectáculo se mezclan con la tradición de besar a alguien del sexo opuesto (aunque no sea tu pareja). También es típico que desde lo alto de uno de los edificios se arrojen los millones de papelitos que durante el mes de diciembre se han ido acumulando con los deseos escritos de los neoyorkinos.

En Ecuador, más que en el año nuevo, se centran en el año viejo con una fiesta en la que se quema todo lo malo que nos haya ocurrido. Los ecuatorianos construyen monigotes rellenos de ropa y materiales inflamables para convertirlos en una bola de fuego a media noche, que arderán en la calle hasta convertirse en cenizas, aunque esto también es costumbre en otros países de Sudamérica como Perú o Venezuela. También es costumbre que los niños se vistan de luto para despedir al “viejo” que ha muerto.

En Brasil el fin de año se celebra llevando ropa interior blanca y yendo a la playa para saltar siete olas y así atraer la buena suerte. También se lanzan flores al mar mientras se pide un deseo, y las sacerdotisas africanas construyen pequeños barquitos donde depositan velas encendidas. Si desaparecen en el fondo del mar, la buena fortuna llegará. En Brasil destaca la tradición de echar cubos de agua por la ventana para alejar las malas vibraciones y barrer la casa de adentro hacia la salida para expulsar lo negativo. La fiesta y la pachanga no pueden faltar en este país donde también se comen las doce uvas y se viste ropa interior roja.

En Colombia los protagonistas son los agüeros o supersticiones como ponerse ropa interior amarilla, empezar el año nuevo de pie, salir con una maleta a dar una vuelta alrededor de casa para garantizarnos viajar durante los meses siguientes, bañarse con 12 rosas en Nochevieja, tener dinero en la mano cuando suenan las doces campanadas… Son tantos los agüeros colombianos que resulta imposible poder llevarlos a cabo a la vez. Los argentinos, por su parte, tienden a vestir de blanco las calles de sus ciudades siguiendo una antigua tradición: pasar por la trituradora papeles y documentos que ya no vayan a servir y lanzarlos por la ventana. En Chile se comen lentejas, mientras que en Costa Rica es habitual que se sintonice la radio tras las 12 , se escuche el Ave María y se cante la canción “El año Viejo” de Tony Camargo.

De vuelta en Europa, en Alemania es tradición frotarse la frente con ceniza para atraer la buena suerte o tocar un deshollinador. Los alemanes dan la bienvenida al año nuevo brindando con champán o con un vino espumoso alemán, y los fuegos artificiales son un elemento indispensable en todas las ciudades. Además, cada año desde 1963 se emite en televisión una comedia corta en inglés titulada Dinner for one. En Italia se toman lentejas para cenar y se viste ropa interior roja, como en España. Sin embargo, nos diferenciamos de los italianos en que ellos arrojan muebles viejos por la ventana, aunque la tradición ha quedado prohibida desde hace unos años.

El año nuevo en Rumanía empieza con grupos de niños que van de casa en casa con un arado tirado por bueyes adornados, y recitando un poema especial. En Bulgaria  lo que se hace es dar golpes en la espalda con una rama de cornejo para atraer la suerte y la fortuna. En Macedonia los barrios se llenan de incendios (pequeños y controlados) alrededor de los cuales se come y se bebe. Es tradición esconder una moneda en el guiso y quien la encuentre será el que tenga la fortuna en el año que entra.

Estos son solo algunos ejemplos de cómo se celebra a llegada del año nuevo en distintas partes del mundo, aunque a parte de las tradiciones todas las regiones guardan algo en común: la celebración de grandes cenas, regadas con alcohol y en compañía de los seres queridos.