No es ningún secreto que en la Dirección General de Tráfico se las saben todas. La velocidad es uno de los componentes fundamentales que determina la mayor o menor incidencia en la siniestralidad vial, la gravedad y el grado de lesión de las víctimas en caso de accidente, pero igual de cierto es que hablamos de uno de los medios más sencillos para recaudar dinero en masa.

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