Hoy es el día de la madre, un día especial, un día en el que con su presencia o por su ausencia todos nos acordamos de la nuestra…

Por eso, hoy vamos a dedicar este post precisamente a esos recuerdos: a los olores, a los sabores a los lugares incluso a las frases que nos recuerdan a ellas.

Esas frases que hemos oído hasta la saciedad y que ahora, ni nos reconocemos cuando las repetimos! Ese “¿mamá dónde está mi camiseta? No está en el cajón” y esa respuesta de mamá: Como vaya yo y la encuentre… Y sin duda la camiseta aparecía, por miedo a que mamá la encontrara!! Ese abrígate, que hace frío o como no el  ¡no vengas tarde! “Pero mamá si todas mis amigas salen” y la respuesta rotunda de mamá ¿Y si se tiran por un puente tú también te tiras…?  Está claro que no había argumento posible para rebatir.

Eso por no hablar de la incapacidad para negociar cualquier cosa ante la contundencia del ¡Porque lo digo yo y punto! o el ¡Porque soy tu madre y no se hable más!

Otro recuerdo que estoy segura todos tenemos es su olor, su perfume, ese con el que lo impregnaba todo, ese que dejaba en el pasillo cuando se iba, ese que cuando le cogías un pañuelo o abrías el armario de los abrigos olías a ella… Ese que tan maravillosos recuerdos nos trae.

Y hablando de aromas, tenemos que hablar del mejor de todos: El de su cocina. De esa cocina a fuego lento llena de mimo…Esa comida que de pequeños decíamos “no mamá, que no me gusta” y ahora no nos podemos resistir y estamos deseando que nos la haga y como no, llevarnos lo que sobre… Por que ¿qué sería de nosotros sin el Tupper de mamá? Es verdad que no controlará el nitrógeno líquido, la deconstrucción y otras técnicas de la cocina moderna pero está claro que es la mejor chef del mundo mundial!!!

Pero si hay algo en lo que mamá era y es única es en su capacidad para saber si teníamos fiebre sólo con apoyar su barbilla en nuestra frente o saber qué nos pasaba y nos pasa con sólo mirarnos a los ojos, incluso con oír nuestra voz… Y como no, curando heridas del cuerpo y del alma. Esas que sólo mamá puede curar: el primer desengaño amoroso, la primera deslealtad de un amigo, las dudas, los llantos, los estudios, los nervios, el amor, el desamor, los trabajos, los “no trabajos”… Y lo hace con su mejor medicina, la que controla de verdad: EL AMOR. Un beso, una caricia, un abrazo, una sonrisa, un “no te preocupes, pasará” y de verdad, como dice ella, se pasa…

Por todo esto, por sus “Súperpoderes” y por muchísimas cosas más, este año en PUBLIPUNTO queremos que la protagonista sea mamá, porque al fin y al cabo es su día y que por lo menos ese día se lo demos libre y la invitemos a comer a un sitio bonito, aunque entonces seguro que sale otra de sus frases Pero que no hace falta, de verdad, que a mi no me cuesta trabajo preparar y comemos en casa. No le hagáis caso, aunque sea sólo esta vez. Salir por ahí a comer o a cenar o a pasear o a disfrutar de un maravilloso domingo con ella, reír, hablar, compartir y por qué no… soñar!! Y si ella no puede salir, no importa, ir a verla!! Acordaros que  hay cosas que no se pueden dejar para mañana o para otro día…

Y lo más importante de todo, lo que no se nos puede olvidar, lo primero que debemos hacer al verla… Decirle:  TE QUIERO MAMÁ