Los problemas y patologías relacionados con los oídos son diversos y se pueden clasificar por su grado de afectación, por la parte del oído a la que afectan y por su origen. Lejos de enfermedades relacionadas con infecciones y con pérdidas de audición de gravedad, muchas personas se aquejan de taponamiento en los oídos.


Cierto es que los oídos pueden taparse momentáneamente, aunque la incomodidad verdadera aparece cuando esa sensación se prolonga en el tiempo. Dejando aparte las molestias que esto puede tener, debemos fijarnos en por qué nuestro oído se tapa. En nuestro cuerpo nada ocurre de forma aleatoria y todo obedece a una razón de ser. Una afectación de este tipo no es más que una señal de alerta de que algo no va bien.

Los oídos pueden taparse por distintos motivos, siendo cuatro los principales. El primero de ellos corresponde al exceso de almacenamiento de cera en el oído. Contrariamente a lo que la gente cree, el cerumen es un material que nuestro cuerpo crea para proteger nuestros oídos, y no debe ser retirado. Su función es evitar que bacterias y gérmenes penetren en la cavidad interna del pabellón auditivo y lo dañen. Sin embargo, cuando las cantidades de cera son excesivas y producen una pérdida de audición manifiesta en el taponamiento de oídos, es preciso que ésta sea retirada.

¿Cómo se retira la cera de los oídos? Por lo general tendemos a usar bastoncillos de algodón o gotas para diluir el cerumen, pero la mayoría de otorrinos desaconsejan estas maniobras. Lo idóneo es acudir al especialista para que sea él quien retire el exceso de cera y destapone el oído. Lo que nunca debemos hacer es introducir elementos como bolígrafos, clips o artilugios alargados en nuestro oído porque lo único que conseguiremos será empujar la cera hacia el interior. Además, corremos el riesgo de lesionar alguna parte interna de nuestro oído.

Otro de los motivos por los cuales se tapan los oídos es durante un proceso gripal o inmediatamente después de haberlo pasado. Normalmente estas molestias suelen ser momentáneas y no incurren en ningún riesgo o afectación futura.

La tercera causa de taponamiento viene de la mano de la otitis, una enfermedad del oído que infama una de sus partes y permite que se almacene líquido detrás del tímpano. Esta problemática puede venir acompañada de dolor y derivar en un problema de mayor gravedad, así que lo recomendable es visitar al doctor de inmediato.

Por último, destacamos como motivo de oídos tapados los cambios de altura y de presión atmosférica. En este caso no estamos ante un elemento de peligro y con tan solo un pequeño movimiento podemos desprendernos de esa desagradable sensación. Bostezar, abrir la boca o masticar chicle son buenas estrategias para destapar los oídos.

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