Desde 2011 la Dirección General de Tráfico ha aumentado en un 11% los radares de carretera, pero sin embargo, el número de fallecidos en las carreteras no ha dejado de aumentar desde 2016.

Los datos de la siniestralidad en las carreteras españolas son cada vez peores. En 2016 perdieron la vida 1.160 personas, lo que supone un 2,6% más que en 2015. A estos resultados hay que añadir que desde abril de este año, y pese al descenso experimentado en los tres primeros meses, el número de fallecidos no ha parado de aumentar, salvo este verano, que aunque son datos provisionales, los accidentes con fallecidos se han reducido un 12%.

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