La tecnología avanza a pasos agigantados y con cada nueva creación se abre un mundo nuevo de posibilidades y sensaciones. La realidad virtual está cada vez más cerca de convertirse en algo cotidiano en las sociedades avanzadas, aunque ya hay algunas voces críticas que alertan de algunos de los peligros que pueden conllevar. Las gafas Oculus Rift son el primer paso en este nuevo universo en que, por medio del engaño, vivimos y percibimos las cosas en un entorno que no es real.

Las Oculus Rift son unas gafas que recrean un entorno imaginario ante los ojos de quien las lleve. Nacieron como un instrumento para mejorar la experiencia de los jugadores de videojuegos y tras superar algunas modificaciones en pro de un resultado mejor, las gafas saldrán a la venta este mismo año. El prototipo se desarrolló a base de crowfunding y la alta demanda de aparatos en su fase de prueba fue un síntoma de que Oculus Rift iba a ser un éxito. Mark Zuckerberg quedó fascinado tras probarlas y Facebook ha sido quien las ha comprado. Como decíamos, estarán en el mercado este 2016 a un precio de 350 dólares.

Este invento, y cualquiera que de ahora en adelante aparezca entorno a la realidad virtual, nos pondrá al alcance una nueva manera de ver el mundo. Los expertos aseguran que se trata de la próxima revolución técnica después de dos grandes inventos que cambiaron el mundo como internet y los teléfonos móviles. Porque la realidad virtual va mucho más allá de hacer más reales los videojuegos. La intención es aplicarla en diversos campos como el de la enseñanza, la medicina, la moda e incluso el sexo.

Las oportunidades de negocio se están empezando a abrir y ya hay empresas trabajando en ello. Future Lighthouse por ejemplo, es un estudio que está creando contenidos para esta nueva industria de realidad virtual. El hecho de poder vivir acontecimientos históricos en nuestra propia piel o de poder sumergirnos dentro del cuerpo humano serán clave para mejorar en la compresión de nuestro mundo y un mejor aprendizaje. En el campo de la medicina, la realidad virtual permitirá avanzar a pasos agigantados. Los cirujanos podrán probar nuevas técnicas operatorias sin poner en riesgo una vida humana real. Desde luego, en cuanto la realidad virtual llegue a nuestras vidas ya nada volverá a ser igual.

El mercado para estos productos es enorme, y grandes empresas como Sony, Google, Microsoft o Samsung ya están trabajando de forma intensiva para sacar adelante productos relacionados con la realidad virtual. Ya no habrá que imaginar porque aquello con lo que soñamos podremos tenerlo al alcance de nuestros sentidos.

La parte negativa que se le ve a este invento viene por la cuestión de la mentira de la realidad virtual. Sí, podemos tener la sensación de que estamos en Paris aunque no nos hayamos movido de nuestra casa. ¿Cómo hay que juzgar esto? Los fanáticos de la realidad virtual se inclinan por la sensación del consumidor: si él queda satisfecho, no hay más que hablar.

También se está poniendo sobre la mesa la cuestión del control de la población. Que Facebook y Google estén detrás de estos inventos no hace más que acrecenta la teoría de que pueden acabar controlándonos por completo. Es más, también se teme que algunos agentes de poder como los gobiernos puedan usar estos inventos como herramientas para hacer creer y sentir a la población cosas que no son reales pero que les beneficiarían en gran medida. Como vemos, en lo que a realidad virtual se refiere aún queda mucho por avanzar, y no sólo a nivel técnico.