La luz solar ofrece una sensación muy gratificante aunque también conlleva sus peligros si vamos al volante. En verano las horas de luz son muchas más, estando entre ellas las horas clave de conducción. Al haber más luminosidad, es más fácil que nos deslumbremos y que corramos el riesgo de sufrir un accidente. Hay formas de prevenirlo que empiezan por el uso de las gafas de sol polarizadas siempre que vayamos a coger el coche.

Las horas crepusculares, que son aquellas que abarcan el amanecer y el atardecer, son las más peligrosas en este aspecto. Según los datos recopilados, un 5% de los accidentes que se producen en España vienen a raíz de un deslumbramiento en esos momentos del día, con lo que debemos ser conscientes de ello y extremar la precaución. Una buena estrategia es la de ponerse gafas de sol, aunque muy pocos conductores son dados a ello. De hecho un 20% de las personas que van al volante confiesan no usar nunca lentes de este tipo.  Anselmo Murano, el presidente de la Asociación Española de Formadores de Seguridad Vial, Formaster, lo dice bien claro: “conducir con el sol de frente es igual de peligroso que hacerlo con lluvia o niebla”. Hay que tener en cuenta que la luminosidad nos hace perder la visión de lo que tenemos delante, con lo que es más fácil que tengamos un accidente.

La DGT ha elaborado un decálogo donde incluye un listado de consejos para que evitar que la luz del sol entorpezca nuestro viaje en coche. Es importante saber que cuando el sol incida en nuestro campo de visión, debemos mantener la trayectoria del vehículo a la vez que disminuimos la marcha. Lo que nunca debemos hacer es frenar de golpe y en seco ya que podríamos provocar un choque en cadena.

Estar al volante muchas horas con alta luminosidad es peligroso, así que debemos reducir la velocidad y efectuar paradas regulares para descansar la vista. Un buen consejo es prolongar estos altos en el camino un mínimo de 5 minutos para dar tiempo a que el sol se desplace y así varíe su incidencia.

También podemos hacer uso del parasol que viene incorporado sobre el volante. No obstante, debemos limitarlo a los momentos en que el deslumbramiento sea alto, ya que desplegarlo nos restará campo de visión. También podemos ayudar al resto de vehículos y encender las luces cortas. Con esto haremos que los coches que vienen de frente se percaten de que nos vamos a cruzar con ellos.

Las gafas de sol que se recomiendan para llevar mientras conducimos son las de filtro solar 4, con más de un 92% de absorción de rayos ultravioleta. De hecho, son las que se recomiendan para la gente que va a esquiar o a navegar, dos actividades donde el sol tiene una gran incidencia. También nos pueden servir la de una equivalencia inferior, es decir, las de filtro solar 3. Su absorción es del 91% al 82%, y son las que se han de utilizar si vamos a la montaña o a la playa.

El color de los cristales de las lentes también tiene su relevancia. Se recomienda que sea azulado o de tonalidades grises pero que, sobre todo, no desvirtúen los colores de las señales de tráfico. Las gafas de sol no deben llevarse de noche ni cuando estamos conduciendo en un lugar oscuro, como por ejemplo un túnel. Y sobre todo, acuérdate de cuidar tus ojos y de someterte a una revisión oftalmológica una vez al año.

En Publipunto le ayudamos a conducir de forma segura y cómoda ofreciendole artículos que mejores su visibilidad como el Parasol Drive View y avisándole de las zonas donde están situados algunos de los radares fijos y móviles. Visítenos y conozca más sobre el avisador de radares Angel Driver F10 y el detector de radares F18. ¡Emprenda equipado su viaje!

También le puede interesar: