Los problemas auditivos afectan al 5% de la población mundial

La pérdida de capacidad auditiva es uno de los problemas auditivos que cada vez afectan a más personas, no sólo mayores, sino de todas las edades. Vivimos en una sociedad ruidosa donde la tecnología, cada vez más presente, desarrolla unos elementos con capacidades sonoras excesivamente elevadas que, en constante exposición, acaban por producir una degeneración auditiva.

Es importante estar alerta e intentar detectar los síntomas iniciales de los problemas auditivos. Cuanto antes nos demos cuenta, antes podremos poner remedio y menores serán las consecuencias. A continuación enumeramos algunos de los indicios que nos pueden dar pistas sobre la salud de nuestros oídos.

Los primeros problemas auditivos que suelen aparecer se refieren a la dificultad para seguir una conversación con alguien. No entender qué dicen, necesitar que repitan las palabras o interpretar sonidos en vez de conceptos con sentido propio son una señal inequívoca de que algo no va bien.

Muchas personas, ante esta situación, comienzan a tener la necesidad de leer los labios de su interlocutor para llegar a comprender lo que dicen y seguir el hilo de la conversación. Incluso puede llegarse al punto de tener que concentrarse para entender bien las palabras. Por otra parte, no oír sonidos como el canto de un pájaro, el timbre o el teléfono cuando suena también debe ser una señal de alerta. Es más, es fácil identificar a alguien que no oye bien cuando precisa tener el volumen de la televisión a un nivel que resulta molesto para el resto de personas.

Debemos tener en cuenta que la mayoría de casos de pérdida auditiva se desarrollan de forma gradual con lo que resulta un poco costoso el identificarlos sencillamente. Esta disminución de la capacidad de escuchar bien va de leve a media, grave y profunda. Los primeros esamplificador de sonidotadios son los que pueden pasarnos más inadvertidos pero son en los que más debemos fijarnos para evitar que se agrave la situación del paciente.

No podemos obviar el hecho de que algunas enfermedades pueden provocar deficiencias auditivas o hasta sordera. La rubeola, las paperas o el sarampión son algunas de ellas, aunque a día de hoy podemos evitar sus nefastas consecuencias gracias a la vacunación.

Los amplificadores de sonido son un buen remedio a este problema. La diversidad de modelos disponibles en el mercado y la cantidad de características que incorporan pueden facilitarnos mucho la vida de una forma discreta y sencilla. De hecho, con los avances tecnológicos que no dejan de aparecer los amplificadores de sonido son cada vez más pequeños e imperceptibles. Nada de diseños de enormes dimensiones o con cables exteriores que se sujetan a la oreja. Pequeños amplificadores que se adaptan perfectamente a nuestro pabellón auditivo son la última tendencia en cuanto a amplificadores de sonido.

La audición es uno de los sentidos más importantes y hay que intentar que se mantenga siempre en el mejor de los estados. Si notamos que comenzamos a tener problemas en ese sentido, lo más inteligente es acudir al médico y ponerle remedio con un amplificador de sonido adecuado a nuestras características. Siguiendo estos pasos, podremos seguir disfrutando de la vida como si el tiempo no pasara para nosotros.

 

2 Comentarios

  1. Me gustaria ke me enviasen informacion sobre los amplificadores de sonido

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