Saber maquillarse es todo un arte y no todo el mundo tiene claro qué es lo que le sienta o no bien. Muchas mujeres cometen el error de maquillarse en exceso y eso acaba teniendo un efecto negativo en su rostro, que no se ve nada favorecido. Las famosas no son una excepción y son diversos los casos en que un mal  uso de los productos les ha llevado a un resultado desfavorecedor. Por eso hay que tener en cuenta cuáles son los errores de belleza más comunes a la hora de usar cosmética para así no caer en ellos y terminar, como se dice coloquialmente, “pareciendo un cuadro”.

Los polvos sueltos deben estar siempre perfectamente difuminados o corremos el riesgo de parecer manchadas de harina. Si tenemos que hacernos fotografías, vale la pena que lo tengamos en cuenta porque el flash rebota sobre el producto, haciéndolo extremadamente evidente en las imágenes. Lo mismo ocurre con las cremas con protección solar cuyo reflejo también queda plasmado en la foto. Extender bien y difuminar es la clave y, en último caso, prescindir de su uso.

Otro punto con el que hay que tener cuidado es con los ojos. A veces nos excedemos aplicando sombra con lo que nuestro look termina por parecer el propio de Halloween. Una de las normas de oro es no aplicar sombra oscura en el párpado fijo. Muchas celebrities acaban luciendo un estilo antifaz que se provoca con el exceso de tonos oscuros en esa parte y por su difusión hacia el puente de la nariz. No lo hagas. Además, hay que tener en cuenta que si maquillamos de forma exagerada la mirada habrá que contrarrestar el efecto en los labios y darles un tono mucho más suave.

En el extremo opuesto está el efecto “piel de muñeca de porcelana”. ¿A qué nos referimos? A emplear una base de maquillaje excesivamente clara en comparación con nuestro tono de piel. Para que esto no nos ocurra debemos probar primero el tono y contrariamente a lo que se cree, nunca en el dorso de la mano sino en la mandíbula. Hay que trazar una línea con los colores que estemos valorando y comprobar cuál es el que mejor se funde con el tono natural de nuestra tez. Ojo también con los autobronceadores ya que si somos muy pálidas o no lo aplicamos bien, el efecto puede ser devastador. Nunca hay que olvidar, además, que si vamos a enseñar el escote y los brazos el producto de color deberá aplicarse también en esas zonas, ya que si sólo lo hacemos en la cara parecerá que llevemos una máscara.

En la misma línea situamos los errores con el iluminador. De acuerdo que su efecto en el rostro mejora nuestra cara, pero siempre que no nos pasemos con su uso. Si se nos va la mano parecerá que venimos de esquiar con dos grandes ronchas blancas bajo los ojos. Si no tienes mucha práctica, opta por aplicarlo sobre los pómulos. Jennifer López es una de las que suele excederse en su uso, así que no la imites.

¿Problemas con el eyeliner? No todas las mujeres tienen la misma gracia para aplicárselo y algunas, directamente, ni lo han probado por lo difícil que parece. Si no eres experta con esta tinta mejor que optes por un lápiz para trazar la línea en los ojos, y si quieres arriesgar menos, hazlo con uno de color marrón.

Los polvos bronceadores son muy útiles para destacar el pómulo y dar un poco de forma al óvalo de la cara, pero tienes que asegurarte de que quedan bien difuminados. De lo contrario el efecto es muy artificial y, además, pasado de moda. ¡No caigas en el error! Otro producto que hay que saber difuminar es el colorete. Un rubor mal extendido puede arruinarte el look y hacer que parezcas una muñeca pepona. Presta atención a algunas de las apariciones de Cate Blanchett para darte cuenta de cómo no hay que hacerlo.

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