Quedarse embarazada es una de las mayores alegrías que puede tener una mujer. La emoción de la llegada a la familia de un nuevo miembro es siempre compartida por la gestante así como por su pareja y sus más allegados. Pero los nueve meses en los que la futura mamá portará al bebé en su interior también acarrearán algunas molestias y problemas en el cuerpo de la susodicha. Los dolores de espalda son, entre otras, las afectaciones más habituales.

Quedarse embarazada implica una serie de cambios en nuestro cuerpo que no sólo tienen que ver con el aumento de peso, sino con muchas otras metamorfosis que se van produciendo a pasos agigantados. El cuerpo es sabio y está preparado para todo ello, pero el proceso no deja de ser engorroso e incluso molesto. Una de las quejas más frecuentes en las mujeres que esperan un hijo es el dolor de espalda. ¿Sabes por qué?

La lumbalgia es muy frecuente durante el embarazo, y se nota sobre todo al estar de pie o andando. De hecho, un 80% de las mujeres que dan a luz han padecido malestar en la zona lumbar, un dolor que puede llegar a irradiarse a otras partes del cuerpo. La causa por la que aparecen estas molestias es muy lógica: el útero va aumentando de tamaño con lo que el centro de gravedad de la persona se traslada hacia adelante. ¿Qué ocurre entonces? Para que la mujer no se caiga, la columna lumbar se arquea hacia adelante, los hombros se desplazan y la cabeza también se inclina hacia atrás. Por este motivo las vertebras quedan mal alineadas con lo que las articulaciones se ven afectadas.

Otro de los dolores que suelen aparecer es la dorsalgia. Se trata de unas molestias focalizadas en la parte superior de la espalda, producidas por la mala posición de la columna al intentar compensar los hombros y la cabeza. ¿Qué puede hacer una embarazada para aliviar estas afectaciones?

En el caso de la lumbalgia, se recomienda no estar de pie sin moverse durante mucho rato. Si permanece levantada durante un buen rato, lo mejor es que apoye la parte inferior de la espalda en la pared. Deben evitarse los zapatos de tacón y los completamente planos, y para descansar lo más adecuado será un colchón duro. El cuanto a las dorsalgias, habrá que mantener la espalda recta cuando esté sentada, metiendo la tripa debajo de la mesa y apoyando los brazos sobre ésta.

En ambos casos se recomienda sentarse en un asiento cómodo, usar cojines para la zona lumbar y aplicar calor local. El revolucionario cojín lumbar Respaldín es una maravillosa ayuda para estos casos. Ha sido diseñado por especialistas posturales para ofrecer un apoyo correcto en la base de la columna. Gracias a su diseño, previene el dolor de espalda y reduce la tensión acumulada en los músculos y las articulaciones. Cualquier embarazada podrá beneficiarse de la comodidad y firmeza que ofrece gracias a su doble capa de lana 100%, y del exclusivo sistema 3d air system.

El cojín lumbar Respaldín es viscoelástico, termovariable, traspirable y completamente flexible. Podremos llevarlo tanto al trabajo como usarlo en un nuestra propia casa. Gracias a este cojín la espalda de las futuras mamás, y la de cualquier persona, podrá estar libre de dolor.