Hay muchos dolores físicos que son insoportables, y uno de los que afecta a gran parte de la población activa de los países desarrollados es el dolor de espalda. La mayoría de personas que desarrolla una dolencia relacionada con la zona lumbar es por culpa de su trabajo y, debido a los dolores, necesitan pedir la baja para poder reposar y sentirse mejor. Sin embargo, muchos desconocen que para aliviar los dolores de espalda lo mejor no es quedarse quieto sino hacer ejercicio.

Como decíamos, los dolores de espalda son una de las molestias más invalidantes que existen y son causa de ausencia laboral en un gran porcentaje de trabajadores. Es evidente que si la causa de los dolores es la postura o los gestos que efectuamos en el trabajo, lo mejor sea reposar unos días y evitar movernos en demasía. ¿O puede que no?

Eso es lo que ha planteado la Universidad de Sidney, en Australia, tras revisar parte de la literatura científica asociada al estudio del tratamiento de los dolores lumbares. El hecho de acostarnos y de permanecer inactivos sería la causa de que esas molestias remitan al poco de incorporarnos de nuevo a nuestra rutina. Eso es debido a que mientras estamos en la cama nuestros músculos se debilitan, así que en el momento en que empezamos a movernos de nuevo nos vuelve a doler el cuerpo.

Teniendo en cuenta que un 80% de la población ha sufrido o sufrirá dolor de espalda en algún momento de su vida, es necesario saber qué resulta efectivo a la hora de paliarlo. Y resulta que el ejercicio es uno de los remedios más eficaces. Aplicar programas de ejercicios de fortalecimiento de los músculos de la espalda se ha comprobado como eficiente a la hora de disminuir en un 45% las probabilidades de repetir ese dolor en un año.

Así que contrariamente a la creencia popular, cuando nos duele la espalda debemos movernos. Eso sí, haciendo los ejercicios adecuados y siempre consultando con un especialista. Además de eso, es importante que conozcamos cuales son las pautas de ergonomía que debemos seguir para evitar molestias y lesiones. Son muchas las personas que día a día se someten a posturas o realizar movimientos que pueden ser perjudiciales para su cuerpo, y no son conscientes de ello hasta que se vuelve algo invalidante.

La educación sobre la vida laboral saludable es prioritaria, ya que si no nos cuidamos nosotros mismos, ¿quién lo va a hacer? Las personas que pasan parte de su jornada realizando movimientos repetitivos deben saber que tienen que hacer pausas de unos tres minutos de duración por cada hora de trabajo desarrollado. Sólo con una buena base de conocimiento en la materia podremos evitar que esas molestias se cronifiquen y nos impidan tener una calidad de vida como la que merecemos. Recuerda, en el ejercicio está la clave.

Además hay ayudas externas que nos proporcionarán bienestar y darán alivio a las punzadas y molestias en las distintas partes de nuestra espalda. El cojín lumbar Respaldín, por ejemplo, es un producto idóneo para colocar en nuestro asiento en el trabajo. Gracias a su ergonomía se adaptará a nuestra anatomía, y su composición ayudará a que los músculos de la espalda se relajen y no nos duelan. Sin darnos cuenta, conseguiremos corregir nuestra posición y reducir la tensión de los músculos y las articulaciones. Además, nos lo podremos llevar donde queramos con lo que siempre tendremos garantizada la firmeza y comodidad que el cojín Respaldín proporciona.

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