Conseguir un cuerpo perfecto es uno de los objetivos más deseados por muchas personas. De hecho, ponerse a dieta y hacer ejercicio es, posiblemente, el propósito de año nuevo más extendido entre la población. No obstante, no todo el mundo consigue mantenerse en su camino hacia el cuerpo 10 y muchos abandonan en su lucha hacia lograr un físico de infarto. A veces la mente nos juega malas pasadas y el agobio o la ansiedad nos dificultan ese camino. ¿Quieres conocer las pautas que te pueden ayudar a no tirar la toalla en tu objetivo final? Pues sigue leyendo y no pierdas nota.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada uno de nosotros somos diferentes y, por tanto, no tenemos por qué seguir el mismo patrón que sigan nuestros amigos y conocidos. El deporte y la dieta son fundamentales en cualquier proceso de pérdida de peso y de tonificación del cuerpo. Cuando hablamos de dieta, no nos referimos a “pasar hambre” sino a comer los productos y alimentos adecuados para nuestro organismo. Con respecto al deporte, es necesario que practiquemos algo que nos guste y, sobre todo, con lo que nos sintamos cómodos. Si no te gusta correr, no tienes que obligarte a realizar carreras por el parque cercano a tu casa o pasar largos ratos en la cinta del gimnasio.  Cada vez surgen nuevas disciplinas que combinan bailes o artes marciales con ejercicios más concretos para trabajar musculatura. ¿Has oído hablar del Crossfit, el Zumba, el Body combat o DBT? ¡Infórmate en internet y seguro que te llevas una sorpresa! Busca una actividad que te motive, que se adapte a tu forma de ser y a tus gustos, y ya verás como sudar no se te hará tan cuesta arriba.

Los ritmos de cada uno también deben ser respetados. Debes escuchar a tu cuerpo y dosificar la dedicación al deporte. Empieza poco a poco y ve ganando agilidad y facilidad para la práctica deportiva. ¡No quieras hacerlo todo en un día! Así sólo lograrás agotarte e incluso lesionarte, con lo que tendrás que posponer de nuevo la intención de hacer ejercicio. Las señales que emite tu cuerpo también  son de gran importancia. Si estás cansado, decaído o flojo, no te fuerces. Nuestro organismo a veces necesita una tregua porque hay muchos factores que influencian en que se debilite, así que lo mejor que podemos hacer es estar atentos a cómo reacciona y frenar el ritmo cuando nos lo pida.

El deporte debe convertirse en una parte más de nuestra cotidianeidad. Ir al gimnasio o practicar la actividad elegida debe ser entre un hábito y una necesidad, de manera que quede completamente integrado en nuestro día a día. También hay que recalcar que marcarnos unos horarios y unos espacios para practicar ejercicio ayudará a que nuestra relación con él se haga estrecha y duradera. Sólo de esta forma se podrán apreciar los resultados en nuestro físico y nuestro estado de salud.

Por cierto, ¿ya sabes lo que te vas a poner para hacer deporte? Es imprescindible la comodidad antes que la coquetería. No es necesario ni ir maquillada, ni peinada ni con ropa que no nos permita movernos con facilidad. Recuerda que estás haciendo ejercicio, no desfilando para una marca de ropa. Así que olvida los modelitos imposibles y equípate de la manera adecuada para la actividad que has elegido. El calzado también tiene un gran peso, y cada vez hay más conciencia de ello. Zapatillas especiales para correr, para tenis, para jugar a baloncesto… ¡Elige las tuyas!

Por lo que se refiere a la dieta que antes comentábamos, esta ha de ser equilibrada y rica en frutas y verduras. Nuestro cuerpo es como un coche que necesita gasolina para funcionar, en este caso la comida. Si no lo alimentamos de forma correcta no funcionará con plenitud. También debemos mantenernos hidratados y beber unos dos litros de agua al día. Tampoco debemos olvidar que el descanso es una parte fundamental para llevar una vida sana y saludable. El cuerpo necesita dormir unas determinadas horas al día y si no le damos ese tiempo para que se recupere, acarrearemos las consecuencias en forma de dolencias, mal humor, problemas de concentración y hasta dificultad para perder peso.

Y si te lesionas, recuerda la figura del fisioterapeuta, un especialista que podrá ayudarte a mejorar y aliviar los dolores causados por un mal movimiento o por algún golpe.

Con todo esto y una pequeña dosis de motivación, ¡nadie te va a frenar!

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