Por todos es sabido que el descanso nocturno tiene una importancia absoluta en lo que a nuestro cuerpo se refiere. Si no dormimos bien al día siguiente padecemos las consecuencias que pueden  ir desde dolores de cabeza hasta problemas de concentración. El cuerpo humano es una máquina que necesita unas horas de desconexión para poder seguir funcionando en condiciones óptimas al día siguiente, y eso es lo que nos aporta un buen sueño.

En verano, a causa de las elevadas temperaturas, suele costar más conciliar el sueño. Hay muchas formas de intentar dormir mejor en verano a pesar del calor, aunque algunas de ellas no son precisamente recomendables porque pueden tener efectos nocivos sobre nosotros. Un ejemplo de ello es el uso de aire acondicionado. Según los expertos, este es un recurso que sólo debe emplearse en lugares donde de noche se alcancen los 30 grados. Si optamos por ponerlo, éste no debe estar en la misma estancia donde descansamos sino que ha de ser ambiental, y nunca ha de superar los 20-22 grados. Además, es un error dirigirlo directamente al cuerpo humano.

Con referencia también a los aires acondicionados, hay que ser muy riguroso con la limpieza de los filtros que contienen. De lo contrario, estaremos respirando el polvo que acumulan y hasta hongos. Los filtros en mal estado pueden provocar una sequedad de las mucosas lo que supone una mayor facilidad para resfriarse y un problema añadido para las personas con asma.

almohada viscolástica de gelOtra de las tácticas habituales de las que se echa mano para dormir mejor en verano mejor es la de darse una ducha refrescante antes de dormir. Lo que nos parece más lógico es hacerlo con agua fría dado que lo que queremos hacer es aliviar el calor, pero lo cierto es que esa no es una manera de conseguir dormir mejor en verano. La ducha debe ser tibia y no durar más de 10 minutos. Además podemos utilizar almohadas especiales para que no se peguen a nuestro cuerpo y no acabemos completamente empapados como la Almohada Viscoelástica con Gel para dormir mejor en veranogracias a un refrescante material en 3 dimensiones, que absorbe el calor natural de tu cuerpo, permaneciendo la superficie totalmente fría para que no acabes sudando.

Refrescarse bebiendo agua es una buena alternativa, pero debemos vigilar su temperatura. Un agua helada no es lo que debemos tomar porque sino nuestras mucosas y la faringe se verán afectadas negativamente.  Los zumos de frutas y los tés son otras opciones en cuanto a bebidas que ingerir.

Ya sabemos que en verano los tiempos se retrasan un poco y que las comidas y las cenas se acaban llevando a cabo unas horas después de lo que es habitual en nuestro día a día. Debemos tener en cuenta que lo que hay que hacer es comer alimentos ligeros, verduras y frutas para aligerar las digestiones. Por lo que se refiere al café, hay que evitarlo a partir de media tarde, y no debemos olvidar que aunque las bebidas alcohólica puedan inducirnos al sueño, harán que éste se interrumpa por la noche.

Para dormir mejor en verano no sólo es importante lo que hacemos en cuanto a acciones sino cómo nos sentimos en nuestro interior. Hay que relajarse al máximo ya que estamos de vacaciones, e intentar dejar que nuestra mente fluya con mayor tranquilidad. Olvidarse del reloj y no marcarse horarios es una buena estrategia. También lo es hacer deporte ya que a nivel físico nos ayudará a descansar mejor de noche  y a nivel mental nos sentará como un soplo de aire fresco.

Leer libros sobre temáticas que nos interesen será la excusa perfecta para dedicarnos un tiempo a nosotros mismos cada día. También es bueno compartir tiempo con las personas a las que queremos ya que, durante el año, y a causa del ritmo frenético que llevamos, no solemos pasar con ellos las horas que nos gustaría.

En verano hay que relajarse y llevar cuidado con lo que hacemos. Siguiendo estos consejos conseguiremos tener un buen descanso nocturno, lo que nos reportará un mayor bienestar para poder disfrutar de unas vacaciones de mayor calidad.